Fluyente
Aplasto con total indiferencia las cosas que nunca se echan a perder. Patrañas. Conque eso es el futuro. Preludios de regocijos que sangran en la mugre de las uñas. Pero el siervo alado clama su sabiduría y se deleita. Las tripas se desgarran con la pus hirviente en manos huesudas, tupidas, silentes, malolientes, carcosas, venosas. Qué implícito se me hace el resuello fangoso, cuando acaricia mis amarillos dientes, con su lengua de alquitrán descascarada, y su saliva amanzanda fétida. Conque eso es el éxtasis. Me aferraba al vacío y reía. Me desmoronaba de risa. Se ríe y rio. Rio y rio. Rio y río. Río y ríos. Ríos y lagunas. Lagunas y mares. Mares y mundos. Mundos y espacio. Espacio y estrellas. Estrellas y el todo. El todo y el vacío. El vacío y la nada. La nada y la nada. La nada nada en la nada. Cardúmenes de espesas conmociones, refulgen en los poros de los mortales insectos que serpentean como libélulas desérticas en la lucha contra las luciérnagas que son sonámbu...